viernes, 22 de enero de 2010

Por Siempre.


Hace 3 años atrás estaba sentada en el sillón cuando llaman por télefono a mi casa y me dan la noticia de que un ángel había subido al cielo nuevamente.
Federico se llamaba, Federico Gabriel La Rocca. Un ser increible. Llegó a la tierra para demostrarnos que nunca hay que bajar los brazos y que cueste lo que cueste siempre tenemos que tener fuerzas para seguir adelante hasta que nuestra misión en la tierra haya terminado.
Él era increible. Podías notar en su sonrisa las ganas de vivir que tenía. Soportó varias idas y venidas del hospital a su casa y viceversa. Pasó por momentos de mierda. Pero él siempre tenía su sonrisa para aquellas personas que lo iban a ver. Siempre feliz y con ganas de más.

Hoy, amigo, hace 3 años que te fuiste de nuestro lado, hace tres años que no te abrazo, que no te siento. Viste cuando se te afloja todo el cuerpo, asi me sentía yo cuando me dieron esa maldita noticia. No sabes las ganas que tengo de ir corriendo y abrazarte. Angelito, te necesito demasiado. Me haces tanta falta, no te das una idea. Necesito escuchar tu voz, tu risa. Pero sé que allá estás mejor. Y a pesar de que me cueste aceptar la vida sin vos en carne y hueso, sé que estás ahí, cuando lloro, cuando rio, sé que me escuchas y que te reís junto conmigo. Te amo y te agradezco de todo corazón por haberme enseñado tanto.

Fuiste y serás siempre un ejemplo para mi. Un ejemplo de fuerza, de coraje.

Te extraño mucho Angelito, mucho

lunes, 18 de enero de 2010

Sordo, Ciego, Mudo.


Somos sordos por aquello que odiamos escuchar, somos ciegos de aquello que realmente no queremos ver, y cuando hay que hablar preferimos convertirnos en tontos mudos y callar.

Escuchemos la realidad por aquellos que no pueden oir. Miremos nuestro presente por aquellos que no pueden ver. Aprendamos a conversar por aquellos que no pueden hablar.

domingo, 17 de enero de 2010

El Dinero


Cuantas veces queremos envolver la vida en inmensas cantidades de dinero. Realmente existen personas a las cuales solamente les interesa el dinero de uno, el dinero del otro. Algo imposible es no ser ambicioso en algún momento de nuestras vidas. Cuando tenes un poquito más de plata la locura extrema te lleva a gastarlo o a ahorrarlo. Personas que trabajan desde muy chicos y viven ahorrando para un futuro tranquilo y confiable. Otras que lo único que hacen es malgastarla en pequeñas cosas que a la larga las terminan tirando u olvidando. Esta más que claro que el dinero no hace a la felicidad, pero bien que ayuda. Hay que aprender a cuidar más lo que nos puede servir a futuro. El mismo se basa en gastos, tarjetas que revalsan, etc, etc.
Personas que lo único que quieren en su vida es tirarse en una bañera llena de montones de billetes, otras que solamente quieren el dinero justo para poder comprar la comida del día.
Que enfermos los que miran desde arriba a aquellos que no tienen o que tienen lo justo y necesario. A veces lo mejor es ahorrar cuando realmente se puede, de apoco, pero todo suma. Al fin y al cabo tendremos un futuro mejor.
Pobres aquellos que son vividores de la persona que tienen al lado, esas personas creo que son a las que más lastima les tengo, porque odio es muy raro. Lastima porque a la larga o a la corta lo van a perder y es ahí donde me gustaría ver que hacen solos en la vida, ¿de dónde sacarán toda esa plata que la otra persona les regalaba?
Admiro a los que tienen más de 2 trabajos por día, a los que trabajan casi las 24hs para poder mantener su familia, para poder darles un mejor futuro.

La vida no es solamente plata, es esfuerzo, sabiduría y Amor.

sábado, 24 de octubre de 2009

La eterna espera

Él estaba parado al otro lado de la calle, justo enfrente mio. Me miraba con esos ojos silenciosos, pero con un brillo que podían hipnotizar a cualquier persona que cayera en su tentación. De repente todo freno, miré mi reloj, eran las tres en punto. Los autos se detuvieron a mí pasar, las personas quedaron inmóviles, eran como maravillosas estatuas de mármol. Él seguía ahí. Decidí acercarme lo más que podía. Ya casi llegaba, estaba a tan solo treinta centímetros. De repente desapareció. Giré e intenté ver a mí alrededor pero me era imposible. Me encontraba totalmente perdida. ¿Dónde estaba? ¿Dónde estaba él? Todo comenzó a girar, los autos retrocedían al mismo tiempo que las personas. Lentamente me iba quedando sola. ¿Dónde estoy? ¿Qué pasa?, eran las preguntas que resonaban en mi cabeza una tras otra repitiéndose sin parar. Cerré los ojos y al abrirlos me encontraba en mi casa, recostaba en mi sofá boca arriba. Sobre mi pecho había un ramo de jazmines, y una pequeña nota que decía “para ella”. Me reincorpore de inmediato y comencé a recorrer la casa. Todo estaba normal. ¿Qué había pasado? Decidí volver a esa esquina, quería verlo, quería saber quién era. Eran las seis de la tarde. Todavía era de día. Llegué, lo esperé por dos horas, pero no lo volví a ver . Pensé que seria mejor volver al día siguiente, a la misma hora. Y así fue, eran las tres de la tarde del otro día. Me apoyé contra un árbol que había a mi izquierda y lo esperé, pero nunca llego. Fueron días en donde se repetía la misma historia, iba, lo esperaba, pero nunca llegaba. Hasta que un día volvió. Esta vez fue todo muy tranquilo, no paso nada sobrenatural. Me acerqué de apoco hacia él hasta que lo alcancé. Nos miramos fijamente. Logré ver el color de sus ojos, eran como marrones claros, aunque realmente no sabría muy bien como describirlos. Fueron aquellos ojos los culpables de haberme hipnotizado. Lo abracé, sus labios se volvieron más insistentes y una de sus manos comenzó a enredarse en mi pelo y al mismo tiempo una de las mías se enredo en el suyo. Al primer roce de nuestros labios el tiempo se detuvo nuevamente. 

lunes, 14 de septiembre de 2009

Bryan Adams - Everything I Do (I Do It For You)


Look into my eyes
You will see, what you mean to me
Search your heart , search your soul
And when you find me there, you'll search no more

Don't tell me it's not worth trying for
You can't tell me it's not worth dying for
You know it's true, everything I do, I do it for you

Look into your heart , you will find
There's nothing there to hide
so, take me as I am, take my life
I would give it all, I would sacrifice

Don't tell me it's not worth fightin for
I can't help it, There's nothin I want more
You know it's true, everything I do, I do it for you

Ohhhh

There's no love, like your love
And no other, could give more love
There's nowhere, unless you're there
All the time, all the way

Look into your heart, babe.

Ohh, you can't tell me it's not worth tryin for
I can't help it, there's nothin I want more...
Yea, I'd fight for you, I'd lie for you
Walk the wire for you, yeah I'd die for you...

You know it's true
Everything I do
ooooh
I do it for you

lunes, 4 de mayo de 2009

La princesa

Era ya muy tarde, no podía conciliar el sueño, seguía pensando en sus palabras, tan dulces, demasiado perfectas. Cerraba los ojos, quería pensar en otra cosa, pero esta pequeña princesa sabia que le seria imposible conquistar aquel príncipe. Tal vez seria su mirada tan encantadora, su voz tan perfecta. Se levanto de la cama y se dirigió hacia la ventana. Mirando la luna le surgían millones de preguntas una tras otra sin respuesta alguna. Como quisiera poder encontrar su verdadero amor, aquel príncipe que le haga sentir esas mariposas, esa felicidad tan plena, tan llena de energía. Pasaban las horas, y ella seguía en el balcón de su cuarto, caminaba de un lado hacia otro, pero le era imposible dejar de pensar en él. Quería ser feliz de una vez por todas, quería dejar de sufrir por amor, quería encontrar su hombre. Ella sabía que era su mundo, que por él daría la vida y mucho más. Decidió irse a la cama nuevamente. De repente callo en un profundo sueño. Comenzó a soñar con su príncipe, justo él fue quien apareció en sus sueños.

Y la princesa sigue esperando su príncipe azul.

domingo, 3 de mayo de 2009

Siempre sale el Sol.

Tal vez todo lo que hoy nos preocupa y nos parece difícil e incierto con el tiempo se minimiza y nos damos cuenta que nos ayudó a crecer y a ser mejores cada día. Momentos de prosperidad, otros de incertidumbre y preocupación. De pronto cuando creemos tener todo en la vida alguien o algo derrumba nuestro castillo, nuestro imperio y allí estamos nosotros. A veces llenos de miedo, otras a la espera de que todo sea una pesadilla y tarde o temprano despertemos. Pero nunca debemos perder la esperanza. De pronto al mirar alrededor siempre tenemos algo que nos dice que podemos resurgir. De todo debemos aprender aún cuando nos encontremos mirando con temor nuestro futuro, llenemos nuestro corazón y nuestra vida con un fuerte deseo de seguir. Que nada ni nadie nos desaliente. Somos nosotros los únicos que podemos elegir: Bajar los brazos ó seguir peleando. La vida no es fácil a veces. Pasamos por pruebas difíciles, pero siempre debe existir en cada uno de nosotros la fuerza necesaria que nos permita levantarnos y seguir caminando.